Alegres Soldados

Alfredo González Díez

Voluntario me alisté, sin dinero crucé la frontera tanto al ir como al venir; de cabo fui y como tal retorné.

-Alfredo González-

Palabras Homenaje

Bajo los sones de Lili Marleen, cantada por la inolvidable e inmortal artista alemana Lale Andersen, cuya vida y carrera también resultó afectada por la guerra, aprovecho la posibilidad que me brinda este medio de comunicación para rendir homenaje a los compositores e intérpretes mencionados en la obra y decir unas palabras sobre la publicación de Alegres Soldados en la web.

Primero, dar las gracias de todo corazón por la excelente acogida entre los lectores, incluyendo a los hombres y mujeres jóvenes quienes -afortunadamente- nada tienen que recordar personalmente de los sufrimientos, padecimientos y penurias asociados irremediablemente al desgarro brutal de la sociedad por acontecimientos bélicos.

Sabedor de que ni la avanzada edad ni las complejidades de las modernas tecnologías de la información son excusa suficiente, debo pedir perdón por mi lentitud en contestar a los muchos mensajes recibidos; no olvido ninguno y con castrense compostura me apresto a la actualización de la correspondencia electrónica.

Alguno de los comunicantes me hacen recomendaciones sobre la ampliación o mejora del libro. Ello halaga mi vanidad, pero no siendo escritor ni historiador creo, sinceramente, que esa labor corresponde a los eruditos en la materia pues yo únicamente pretendía dejar constancia -en unos cuadernos de campaña- como unas pocas canciones alegraron la vida de la tropa, en circunstancias bien poco proclives al jolgorio.

No voy a indicar sitios de Internet donde ampliar información dado que, a buen seguro, olvidaría alguno valioso e interesante. Por tanto aconsejo, a los interesados en estos temas, que consulten los buscadores de la red. Similar sugerencia me atrevo a dar en cuanto a los estudios y trabajos científicos existentes en las librerías.

Finalmente, deseo destacar la impagable labor de mi nieto Javier: creador del dominio www.alegressoldados.es impulsor de la idea de dar a conocer el libro en modo digital y auténtico motor de la herramienta informática que ha permitido poner mis experiencias al alcance del público.

Reitero vivos agradecimientos y mantengo en mi memoria la presencia de los compañeros protagonistas recogidos en Alegres Soldados que ya no están entre nosotros.

Madrid, a 20 de febrero de 2008








Alfredo González Díez